Cada vez más se muestra lo que desde hace muchísimos años sabemos desde que Heckscher y Ohlin desarrollaron su modelo H-O que mostraba la división de tareas como el origen del desarrollo de la sociedad.

La globalización hace más actual si cabe la necesidad de centrarse en el “core business” y buscar aliados cuyo core pueda complementarnos para satisfacer conjuntamente a un target (cliente) común.

 

Cada vez es más importante tener una estructura “lean” (ligera) que permita reaccionar rápidamente centrándose y especializándose en su “core” y buscando los mejores aditivos para atacar el mercado en forma de partners. Intentar hacer todo esto “uno mismo” nos hará ser lentos, ineficientes y lo que es casi hasta peor: ¡nada modernos!

 

Esto lo solemos llamar en KeimStrong “los platos chinos”… muchas veces en empresas de nueva creación (o no) tenemos la tendencia a hacerlo todo nosotros desde cero y con un síndrome del anillo muy pronunciado (“mi tesoooooro”). Cada una de las actividades se convierte en un plato chino que hay que mantener girando constantemente… cada vez hay más platos y más histeria por que no se caigan los platos…

 

Es vital buscar partners interesados en que tus platos sigan girando… ¿qué sentido tiene algunas veces montar por ejemplo una comunidad virtual para tus clientes de cerveza si puedes buscarte un partner que ya tenga la infraestructura montada, que sea su core business y que encima ya tenga su modelo de negocio no competitivo con la venta de cervezas…? Además la aventura del partnership es mucho más barata que “reinventar la rueda”.

La búsqueda de partner no esta libre de riesgos… No sólo es necesaria la calidad y la profesionalidad (que se presupone) sino que sólo una elección de targets con visión y filosofía compartida permitirá tener éxito en esta aventura.

 

El objetivo común debe de ser sostenible en el tiempo.


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